viernes, noviembre 03, 2006

La Sorda

la llamaban “la sorda”
no si realmente le costaba oír
o si simplemente era distraída
pero no escuchaba nunca
siempre había que repetir

ella
entre el ámbar de su esperanza
y el ónix de su paciencia
se perdía
viajaba
algunos decían que hablaba con los árboles
pero ella más bien dejaba que le hablaran...
y a veces
respirando entre las hojas
mamando la savia de la libertad
escuchaba
escuchaba todo

sorda...

12 Comments:

Blogger D G Blog said...

Buenos pensamientos

8:22 a. m.  
Blogger Alma said...

Sordaaaaa!! Sueee....
No se si es que le costaba escuchar, o si le costaba concentrarse en algunas cosas... o si simplemente le gustaba hacerse la que no escuchaba, para que se lo volvieran a repetir.
Aca estare... SIEMPRE para repetirte, lo que JAMAS escuchas.
Te quiero... escuchaste???
TE QUIERO.

10:59 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy lindo texto... Está claro, al menos a mi entender, que no era sorda. Se hacía la sorda, para no escuchar las memeces que se escuchan a veces a lo largo de nuestra vida... Yo creo que todos, alguna vez, nos hacemos los sordos (y sordas) para poder sobrevivir. Hay cosas que oímos que quisieramos no haber oído... Un beso.

5:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Para lo que hay que oír... dicen muchos. A mí me encanta escuchar y creo que todo se merece ser oído. Pienso que soy bueno en eso.

Soy bueno oyendo y tartamudeo al decir. Prefiero escribir.

Y si es que a usted que le falla la audición, sepa que lo compensa con creces con su hermosa forma de escribir.

Le mando besos

11:01 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Será que es muy de madrugada para escribir? ¿O es que ahora también tartamudeo al escribir?

Lo que quise decir era: "Y si es a usted a quien le falla la audición, sepa que lo compensa con creces con su hermosa forma de escribir."

Sorprendente.

Mas besos

11:05 p. m.  
Blogger Desdichada said...

los ruidos externos te distraen de los internos.

5:50 a. m.  
Blogger JeJo said...

- Tal vez, algunas veces, se pueda escuchar también con el alma ...

7:02 p. m.  
Blogger Ornella said...

A veces uno también prefiere hacerse el mudo, para crear un océano, un continente, algo que por un momento nos aísle, nos haga sentir abstraídos de todo lo demás.

Qué bien te adaptaste al idioma...(digo, porque leí tu perfil y si mal no entendí, sos sueca) y qué lindo escribís.


p.d.:Sos muy hermosa!

3:16 p. m.  
Blogger asco said...

Crees llegar a ser sorda?
Por que te crees sorda?
Lo pregunto por que a veces quisiera serlo, solo por un momento o algunos momentos, por que me desquiciaría dejar de escuchar, no podría vivir sin el sonido, sin el conjunto armónico generado por los sonidos y silencios. No podría dejar de escuchar la voz de las mujeres, el sonidos del viento, el del agua, el del tambor y el de la respiración. Pero haría todo lo posible por dejar de escuchar las críticas y las palabrerías tontas e idiotas.

Excelente post. Escribes muy bien.

Un abrazo y un beso.

7:44 p. m.  
Blogger Hombrecitas beodas said...

Puede ocurrir, a cada momento, uno no quiere oír y lo logra. Lo has intentado y te has vuelto agudamente sorda y vas y vienes con lo que oyes como tejiendo y destejiendo.
Pau.

2:16 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Puede que no oiga, o puede que no escuche que es diferente.
En cualquier caso, está absorta en algo, que le importa bastante más de lo que pudiera parecer...
Un saludo

12:03 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Posiblemente una de las obras musicales más bellas, impresionantes y emotivas que se ha compuesto en la historia, la 9ª sinfonía de Ludwig van Beethoven, un Beethoven ya completamente sordo, por cierto.

Muchos lo explican diciendo que en esas fechas era todo un genio de la música, y que no necesitaba oir para componer. Y es cierto. Pero también es cierto que, estando sordo, utilizó recursos que no se habían oído hasta entonces...

Dá qué pensar, no crees?

Xao niña!!

11:04 a. m.  

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